La madera tratada en autoclave es una de las mejores opciones cuando se quiere fabricar muebles o estructuras que resistan mejor al paso del tiempo, incluso cuando están expuestos a las condiciones meteorológicas. Ya que gracias a este proceso de impregnación, la madera soporta mejor la humedad, los hongos y los ataques de insectos, por lo que resulta ideal para fabricar elementos estructurales de madera, y muebles de exterior como bancos, mesas de jardín, sillas y muebles de terraza en general.
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Así que si te planteas fabricar muebles de exterior con madera trata en autoclave, o te interesa conocer más detalles sobre este proceso, sigue leyendo porque en este artículo te contamos cómo elegir la madera correcta y qué pasos seguir para fabricar muebles de madera tan bonitos, como resistentes.
¿Qué es la madera tratada en autoclave?
El tratamiento en autoclave consiste en introducir la madera en una cámara hermética y someterla a ciclos de vacío y presión para que los preservantes penetren profundamente en las fibras. Antes del tratamiento la madera se seca y se limpia; después se aplica una secuencia de presión/vacío y, finalmente, se deja secar de nuevo. El resultado es una madera con menor riesgo de pudrición y mayor estabilidad frente a la intemperie.
¿Qué clase de uso necesito para muebles de exterior?
Las normas clasifican la madera tratada según su la exposición a la que se van a someter. Para muebles de jardín y elementos con contacto ocasional o continuo con la humedad se recomiendan al menos clase de uso 3 (exterior sin contacto directo con el suelo) o clase 4 si la pieza va a estar en contacto con el suelo o expuesta a la humedad permanente. Elegir la clase correcta es básico para que tu mueble cumpla con lo esperado y aguante genial el paso del tiempo.
Cómo elegir la madera y los materiales adecuados para fabricar muebles de jardín con madera tratada
La elección de la especie y la clase de tratamiento deben responder al lugar y la función que vaya a tener el mueble.
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Muebles de terraza y mobiliario sin contacto directo con el suelo (mesas, sillas, tumbonas). La opción más habitual y rentable son las coníferas tratadas en autoclave, como pino o abeto. Su buena respuesta al proceso de impregnación y su facilidad de mecanizado las convierten en la elección preferida para proyectos estándar.
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Bancos, jardineras o piezas con contacto ocasional con el terreno. Conviene emplear madera tratada hasta clase de uso 4 o elegir listones de mayor sección. La clase 4 asegura resistencia frente a humedad elevada y ataque de xilófagos, por lo que es adecuada cuando existe riesgo de contacto continuo con el suelo.
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Elementos de soporte y postes en contacto permanente con el terreno. La recomendación es maderas tratadas específicamente para clase de uso 4 o materiales naturalmente más durables, mientras que en contextos marinos se exige clase 5.
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Piezas donde la estética y la dureza son claves (encimeras, mesas de gran presencia). Si el presupuesto lo permite, combinar listones de madera noble con lamas portantes tratadas ofrece durabilidad sin renunciar al aspecto. No obstante, las coníferas tratadas en autoclave siguen siendo una opción sólida si reciben un acabado superficial adecuado.
En la práctica, la mayoría de los muebles de jardín se fabrican con pino tratado en autoclave hasta la clase necesaria (3 o 4), por su equilibrio entre coste y prestaciones. Para aplicaciones específicas se pueden contemplar maderas termo-tratadas o tropicales, pero el tratamiento en autoclave sigue siendo la referencia industrial para proteger coníferas económicas.
Proceso de tratamiento en autoclave: paso a paso
El tratamiento en autoclave es un procedimiento industrial que impregna la madera con preservantes mediante ciclos controlados de vacío y presión.
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Selección y preparación de la madera. Se seleccionan y preparan las lamas para que estén secas y limpias. Ya que un contenido de humedad adecuado facilita una penetración homogénea del producto preservante.
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Carga en cámara. Las piezas se colocan de forma ordenada en el autoclave, dejando circulación suficiente para el fluido impregnador.
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Vacío inicial. se extrae el aire de los poros para facilitar la posterior entrada del preservante.
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Introducción del preservante. La cámara se llena con el producto (habitualmente soluciones hidrosolubles aprobadas) que bañará la madera.
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Ciclos de presión y vacío alternados. La presión fuerza la penetración del preservante en el núcleo de las fibras; el vacío posterior contribuye a distribuir el producto y eliminar burbujas de aire.
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Retención y escurrido. Tras la impregnación, se mantiene el tratamiento un tiempo determinado y se realiza el escurrido del exceso en superficie.
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Secado controlado. La madera se seca hasta alcanzar la humedad adecuada para su mecanizado y uso final.
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Inspección y clasificación. Se verifica la profundidad de impregnación y se certifica la clase de uso (EN 335) según el destino: interior, exterior sin contacto con el suelo, con contacto, o marino.
Este proceso garantiza que la protección quede incorporada al interior de la madera, no solo en la superficie, lo que mejora notablemente su comportamiento en exteriores.
Consejos para fabricar y mantener muebles con madera autoclave
Además de tratar la madera con autoclave, es interesante poner en práctica estos consejos.
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Utilizar herrajes inox o galvanizados para prevenir corrosión por contacto con la madera tratada.
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Dejar pequeñas separaciones que permitan ventilación y eviten la acumulación de agua sobre los muebles.
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Aplicar un acabado superficial (aceite exterior o protector específico) que facilite la limpieza y mantenga la estética.
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Revisar y reaplicar protector cada 1 o 2 años según exposición y uso.
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Planificar los mecanizados tras el secado final para evitar deformaciones o tensiones internas.
Conclusión
La combinación de una selección adecuada de madera y un tratamiento de autoclave bien ejecutado permite fabricar muebles de exterior resistentes y sostenibles. En Bawo trabajamos con todo tipo de maderas, incluida la madera tratada con autoclave para garantizar la longevidad y robustez de cada pieza. Para más información sobre materiales, acabados y fabricación a medida, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
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